Con raíces en los devastadores riffs de Black Sabbath y el doom estadounidense de Pentagram y Trouble, las canciones del debut de los británicos Cathedral avanzan con toda la parsimonia y la terrible certeza de un dinosaurio aplastando la vegetación a su paso. El cantante Lee Dorrian deja atrás la dirección que comenzaba a tomar Napalm Death para explorar el lado oscuro del alma. Las guitarras de Gaz Jennings dibujan paisajes de insondable desolación sobre una sección rítmica que parece grabada en una cueva.