

La música dance moderna siempre ha buscado inspiración en el hip-hop. Pero pocos subgéneros le deben tanto a la producción de rap como la variante trap de la electrónica, que toma sus hi-hats rápidos, redobles y kicks 808, y los mezcla con sintetizadores rave, builds y drops de EDM para crear un tipo diferente de música con bajo que revienta parlantes. Artistas underground como Hudson Mohawke de Glasgow (y su colaboración con Lunice de Montreal, TNGHT) generaron un estilo casi a modo de broma. Pero con el auge del big-room house y el Southern rap a finales de la década de 2000, era sólo cuestión de tiempo antes de que la mezcla de ambos alcanzara proporciones épicas. HudMo y Lunice no sólo terminaron produciendo música para Drake, Lil Wayne y Kanye West, sino que a principios de los años 2010, el EDM trap se había acuñado un éxito certificado cuando "Harlem Shake", del productor Baauer de Brooklyn, se hizo viral en una serie de videos coreografiados hechos por fans. Artistas como Rustie y RL Grime continuaron impulsando el sonido inesperado del trap mientras el género evolucionaba a través de Dillon Francis, DJ Snake y los beats de festival y colaboraciones de hip-hop de Keys N Krates.