No hay mejor adjetivo para describir este disco que su título, Fundamental. Producido por Gustavo Santaolalla, este disco comprobó que era posible mezclar los sonidos del metal y el hardcore con ritmos latinos bailables. El resultado es una mezcla de funky latino con guitarras distorsionadas que, sumado al talento de los compositores puertorriqueños de Puya, dio como resultado un disco que tomó por sorpresa al mundo en 1999.