En apenas media década de carrera, el rapero parisino Fabe dejó una huella profunda en el hip-hop francés, antes de retirarse a Canadá para seguir su vocación religiosa en 2001. Détournement de son…, su penúltimo álbum, es una áspera colección de beats espartanos, como buen DJ Premier europeo, y versos que difuminan las fronteras entre lo político y lo personal. Muchas de las canciones giran alrededor del choque de culturas y pusieron banda sonora a las revueltas parisinas del otoño de 2005.