El álbum debut de la banda británica Clinic es un derroche de temas altamente armonizados en su diversidad musical, con un estilo que la convierte en un monumento a la distorsión por el que no pasa el tiempo. Entre arrebatos de espíritu punk y garage como “The Return of Evil Bill”, Clinic ensambla baladas evocadoras que parecen caminar ingrávidas sobre el abismo como en “Distortion” (quizás la más gloriosa de todas), y palpitantes viajes interiores que provocan una hipnosis colectiva.