Cuatro años después de titular a su primer mixtape Knock Knock, el holandés Giovanni Rustenberg aparece con esta tercera parte bajo el brazo; una entrega en la que expone hasta 17 temas con llenos de expresividad volcada en un hip-hop de amplia musicalidad. El disco se distingue en colaboraciones como la de La Rouge o Idaly, efectos digitales comunes a las voces del R&B contemporáneo y unas bases elegantes producidas bajo la batuta de su fiel productor, Spanker.