

“He llegado hasta aquí, porque escucho mucho a la gente que me rodea, le dice Tombochio a Apple Music. “Trato de preguntarle a mi mamá, a mi hermana, a mi gente cercana qué es lo que piensan, qué les parece. No solamente escuchar su opinión, sino también saber qué sienten sobre lo que están escuchando. Muchas veces ese es mi norte”. Algo particular y muy poco común hace distinto al corrido del cantautor culichi: hay una clara sensibilidad humana en cada una de las sílabas que enuncia. Un contraste entre el lujo de lo aspiracional y lo humilde de lo terrenal, siempre apuntando a un fin más grande. Y si GAD, su disco debut, se trató de agradecer, en STAR toca creérsela. “No hay sueño chico, socio, hay que saber volar”, tal como canta en “GIVENCHY”.
Bajo la premisa de que hay una estrella oculta dentro de cada ser, José Manuel Osorio hace de su segundo álbum de estudio un ensayo en primera persona sobre sus límites artísticos y humanos. “Toda mi música me la imagino conmigo. Nunca he hecho una canción que me la imagine con otra persona. Todo lo hago pensando en mí, hasta los corridos de encargo los hago para mí siempre, y luego los personalizo”, cuenta Tombochio, que hace del poder de la melodía y de su robusta voz sus herramientas esenciales. “Traigo la escuela de mi papá (Tomboche de Los Nuevos Rebeldes) y mi tío, que también era cantante. Esa ha sido mi escuela. Mi timbre de voz es igualmente herencia de ellos. Es muy similar, aunque cada uno lo adaptó a su manera”. Así, se entrega a la tradición del acordeón, pero también a la experimentación de influencias más contemporáneas viniendo del R&B o el trap. Platicamos con él de algunos tracks destacados en el álbum.
GIVENCHY
“Es un corrido que me pidieron de encargo para un muchacho que vende gorras, y lo grabé en Los Ángeles uno de mis últimos días allá. La compuse en 10 minutos, toda completa en mi departamento una noche. Normalmente compongo en la noche cuando estoy solo y me sale muy rápido. Si no termino, ya no me gusta. Si me siento a hacer una canción la tengo que acabar ahí, trato de que fluya. A veces hago una y algo no me agrada, y me quedo ahí. Intento dejarlas pasar si no me gustan. Pero ‘GIVENCHY’ sí me tocó hacerla superrápido, fluyó bastante por lo mismo, porque no batallo para hacer corridos. Ya sé normalmente de lo que quiero hablar, tengo notas en mi celular de lo que me gustaría cantar. En este caso, tenía ya una frase y de ahí me fui para sacar el corrido completo”.
MIRANDO LAS ESTRELLAS
“Estuve pasando por un shock superfeo, tuve un problema con mi visa y tenía ya casi dos meses que no podía componer nada. No me daba el tiempo, ni me daban ganas ni ánimos. Y en esa temporada estábamos empezando a hacer fechas, estuvimos en el Auditorio Telmex, estuvimos en Monterrey; eran cosas que yo no había vivido. Luego me mudé de casa y fueron muchas emociones también ahí, llegaba a casa y no quería componer. Lo intenté una semana y no me salía, pensaba ‘ya perdí el prime, ya se me acabó, ya no voy a poder escribir nunca’. Sacaba puras cosas que ni al caso. Una noche ya me iba a meter a dormir, me senté y de una salió esta canción. En 10 minutos la terminé toda y me metí a dormir muy feliz. Fue la mejor noche de mi vida. Se me olvidó que me habían quitado la visa, se me olvidó todo”.
INTOCABLE
“Me junté con Peso Pluma y me dijo ‘güey, muéstrame lo que tengas’. Entonces hice canciones nuevas con la mentalidad de que probablemente las iba a compartir. Ese día después de verlo en el estudio, llegué al departamento e hice esta rola y varias más. Hice unas cuatro esa noche y todas me gustaron para mí, ya casi no quería darle ni una, jaja. El caso es que estando ahí me pidió que se las enseñara y le mostré unas seis. Y de ahí salió esta que fue la que le gustó y la que trabajamos juntos”.
STAR
“Una persona me pidió un corrido, pero no me dijo bien qué era lo que quería. Sólo me mandó el dinero y listo, me pagó. Yo lo hice para él, y cuando lo terminé me dijo ‘está bien chilo, pero el corrido no es para mí, es para alguien más. Yo te lo compré, pero era para otra persona’. Le dije que me equivoqué y le hice otro, pero esta versión del corrido, que es la que hice primero, quedó volando ahí. Y luego lo adapté para un amigo que tengo yo, y se lo regalé. Hice ese corrido sin querer, por error, y ahora es el título del disco”.
VICE CITY
“Salió de la manera más orgánica del mundo. Estábamos en un campamento en Los Cabos donde salieron muchos temas, incluso algunos que faltan por salir. Hicimos 25 rolas aproximadamente. Estábamos en el último día, era sábado o domingo, eran las 4 a.m. y le dije a mi ingeniero ‘¿sabes hacer beats?’. Me dijo que sí y le pedí uno, luego salió otro. Hizo dos, pusimos el primero y con la letra en mi celular empecé a cantar y la grabamos. En media hora hice las dos canciones que salen en el final del disco, esta y ‘Neta No’. Salieron de la forma más orgánica. Esta rola ni siquiera es grabada en estudio profesional, es la maqueta. Ya no quise volver a grabarla, porque no iba a tener ese mismo feeling”.