

El álbum de Daniel Pioro es una colección de música antigua y contemporánea, sacra y profana, para violín solo, órgano de cámara y cuarteto de cuerda. Del ritual litúrgico de Hildegarda de Bingen a la belleza de Laurence Crane, es una demostración no sólo del virtuosismo técnico de Pioro, sino también de su imaginación y creencia en el potencial narrativo de la música. Aquí, invita a dejarse envolver por el violín y sus misterios mientras interpreta obras compuestas, arregladas y comisionadas por él. “Me gustaría que quien escucha el disco imagine que está paseando por una catedral por primera vez. Cada pieza es un vitral que cuenta su propia historia”, explica. “Este trabajo gira en torno a lo sagrado en el sonido, o al menos a cómo lo percibimos con los oídos clásicos occidentales. Es un homenaje a la gran música del pasado, pero con algo de irreverencia y rebeldía”, agrega.