

Un dios contemporáneo de la guitarra fusiona géneros en una única expresión del deseo. La última vez que supimos de Steve Lacy fue con Gemini Rights, su segundo álbum de estudio, lanzado en 2022: un refinado, pero contagioso, collage de rock, funk y R&B encabezado por “Bad Habit”, un éxito arrollador que alcanzó el No. 1 en cinco listas de géneros de Billboard al mismo tiempo. Para entonces, Lacy ya se había consolidado como una discreta fuerza creativa tras producir canciones para Solange y Kendrick Lamar desde su habitación y obtener su primera nominación al Grammy a los 17 años por su trabajo como guitarrista en Ego Death, de The Internet. Sin embargo, fue Gemini Rights el que lo consolidó como un auténtico solista: un dios contemporáneo de la guitarra, a la vez un alma vieja y una voz de su generación. Fiel a su estilo, Lacy mantuvo un perfil bajo en los años posteriores a ese álbum y reapareció en agosto de 2025 con un nuevo sencillo, “Nice Shoes”, y un título tan seductor como enigmático para su tercer álbum: Oh yeah?. Al igual que su predecesor, las apenas 10 canciones del disco desmienten la amplitud de sus ideas al fusionar géneros diversos en una única expresión del deseo. Lacy explora sus temas característicos, la lujuria y el anhelo, desde todos los ángulos: unas veces con nostalgia, otras con desencanto y otras con una sensualidad carnal, difuminando la línea entre el amor y la amistad. Como en la vida misma, la confusión está por todas partes. Sobre el nihilismo grunge de “doom”, Lacy lamenta un panorama social en el que la gente persigue la validación en lugar de la conexión, mientras que en el dueto con SZA “is it cool?” se muestra cansado de la vulnerabilidad y desearía poder simplemente desnudarse. La exploración de Lacy sobre lo que significa conectar en 2026 está llena de gratas sorpresas, desde los dos minutos de ritmos jungle que cierran “nice shoes / in your world”, una expansión en dos partes, hasta la pronunciación más peculiar de la palabra “edible” que escucharás en “bebe”.