

Labyrinths nos invita a un viaje tan hermoso como inesperado en el que las ideas de peregrinación, contemplación, exploración e iluminación dictan las paradas. La aventura musical de la Orchestra of the Swan comienza con el suave amanecer sonoro de Max Richter en “On the Nature of Daylight” y se detiene después en el exuberante retrato de una paloma de Respighi. Aquí hay espacio para la banda sonora de Yann Tiersen para Amélie tanto como para el poderoso “Oblivion” de Piazzolla. “Bounce” de Trish Clowes sirve de preludio a un Britten contemplativo. Desde Buxtehude hasta Pink Floyd, la diversidad del álbum es extraordinaria. Y se desborda en creatividad gracias a los arreglos de David Le Page, director artístico de la orquesta.