

Tras el avasallador éxito de enargeia, su debut discográfico de 2021 merecedor de los premios JUNO y Grammophon, la cantante italocanadiense Emily D’Angelo extrae lo mejor de su talento para dar continuidad a su catálogo con Freezing, una obra de 17 temas en la que exalta la canción artística y la tradición popular. Incluye piezas muy diversas, unidas por la voz hechizante de D’Angelo y el sobrio acompañamiento instrumental de Sophia Muñoz al piano, Bruno Helstroffer en guitarra eléctrica y Jonas Niederstadt en bajo, sintetizadores y percusión. Un álbum exuberante que recorre cinco siglos de música, combinando en un repertorio exquisito de canciones clásicas de Rebecca Clarke, Zoltán Kodály y W.C. Handy, junto con composiciones más recientes de Cecilia Livingston, Randy Newman y el grupo estadounidense Ween. Un revelador testimonio no solo del diverso rango estilístico que seduce a D’Angelo, sino también de las amplias posibilidades de su registro vocal. “Freezing”, su seductora puerta de entrada, original de Philip Glass con letra de Suzanne Vega, permite vislumbrar el alcance y la libertad artística de quien es ya considerada una de las voces jóvenes más destacadas de la legendaria etiqueta Deutsche Grammophon.