

“Elegí hacer un cover de ‘Deceptacon’ porque es un himno valiente y rebelde que desafía las normas sin perder su carácter lúdico”, le cuenta Lexie Liu a Apple Music sobre su nuevo cover del éxito de Le Tigre de 1999. “La energía cruda de la versión original refleja mi propio enfoque como artista: traspasar los límites, abrazar la autenticidad y negarme a ser encasillada. Esta canción representa la libertad, la individualidad y la negativa a conformarme, algo que resuena con mi visión creativa, especialmente mientras navego la intersección entre música, identidad y empoderamiento”. La cantante y rapera china eligió hacer un cover de “Deceptacon” por la fuerza que le da la melodía. “Es un himno de autoexpresión atrevida”, afirma. “Es una de esas canciones que se sienten como una fuente constante de adrenalina e inspiración. También fue una chispa para mi exploración del estilo electropunk, como en ‘3.14159’ de mi álbum The Happy Star. ‘Deceptacon’ representa el empoderamiento en su forma más pura: es valiente, desafiante y rompe límites. No se trata sólo de rebelión musical sino de dar voz a quienes se niegan a ser silenciados. Es una celebración de la individualidad y un llamado a la acción para cualquiera que se haya sentido subestimado alguna vez. Para mí, esta canción es un recordatorio de abrazar mi propia autenticidad y usar mi voz para crear arte que conecte, cuestione e inspire”. Cuando piensa en otras mujeres que admira, dos personas le vienen a la mente. “Admiro profundamente a Arca, su capacidad de crear sin ajustarse a las expectativas, así como de transformar y desafiar lo que la música puede ser, es algo que encuentro increíblemente inspirador. Ella encarna una especie de libertad artística ilimitada, algo que aspiro a lograr en mi propio trabajo”, comenta sobre la productora. Más cercana a ella, Liu menciona a su abuela, Shuxiang Liu. “Es una persona fuerte e independiente que siempre me exigió mucho y me recordó que, como mujer, también soy capaz de lograr grandes cosas. Ella creció en una época en la que las expectativas de género eran increíblemente limitantes, pero nunca dejó que eso la definiera. En una sociedad en la que los apellidos se transmiten tradicionalmente de padre a hijo, ella insistió en que uno de sus hijos, mi padre, llevara su apellido. Gracias a ella, yo también llevo su nombre, Liu (刘), como parte de mi identidad. Su fuerza y resiliencia siguen moldeando lo que soy hoy, no sólo en mi nombre, sino en espíritu”.