Debut

Debut

“Hacer mi primer álbum me dio la oportunidad de volver a pensar en los sonidos que me gustan y en el tipo de música que quiero hacer en el futuro”, cuenta Himari a Apple Music Classical. La violinista japonesa, nacida en 2011, habla con la autoridad de alguien que le cuadruplica la edad, gracias a la madurez musical que ha adquirido desde que tocó sus primeras notas a los tres años. El álbum Debut es mucho más que una muestra de talento adolescente, gracias a la profundidad artística de Himari y su disposición a correr riesgos en busca de emociones sinceras. “Me atrae especialmente cuando el violín parece cantar como una voz humana”, señala. “Me encanta experimentar con la manera en que una nota se conecta con otra, dónde usar el portamento [para deslizarse entre notas] y cuánto portamento hace falta para que una frase cante de forma natural sin resultar excesiva”. El álbum debut de Himari comienza con una grabación en vivo del Concierto para violín No. 1 de Henryk Wieniawski. El violinista y compositor polaco escribió la obra en 1852, cuando tenía 17 años, y la estrenó al año siguiente junto a la Orquesta de la Gewandhaus de Leipzig. Su movimiento inicial, repleto de complejas dobles cuerdas, saltos vertiginosos y pasajes de una rapidez endiablada, se encuentra entre los más exigentes del repertorio. Más allá del virtuosismo técnico y el despliegue instrumental, el concierto también contiene melodías cautivadoras que bien podrían haber sido compuestas por Chopin. “La música de Wieniawski reúne muchas de las cosas que me encantan del violín”, dice Himari. “Por supuesto, hay un virtuosismo deslumbrante, pero también hermosas melodías cantábiles y momentos que resultan casi operísticos. Creo que el violín puede expresar algo muy cercano a la voz humana. Cuando toco este concierto, intento no concentrarme sólo en el virtuosismo; siempre busco la ‘voz’ detrás de las notas”. Himari tenía 11 años cuando comenzó a estudiar la obra con Ida Kavafian, su maestra en el Instituto Curtis de Música de Filadelfia, y tres años después eligió interpretarla con la Filarmónica de Berlín. Después de escuchar las grabaciones de la orquesta desde pequeña, tocar junto a sus integrantes la conmovió profundamente. “Lo primero que me impresionó fue la profundidad y riqueza de su sonido”, recuerda. “Cada sonido de la orquesta tenía profundidad y carácter. Fue muy emocionante escuchar cómo el sonido de mi violín podía integrarse al de la orquesta y sentir el diálogo musical entre nosotros”. Debut incluye transcripciones de piezas para piano de Chopin y Leopold Godowsky realizadas por los legendarios violinistas Jascha Heifetz y Nathan Milstein. La apasionada Mazurka de Cinco piezas para violín y piano de Sibelius mantiene el vínculo del álbum con la música de Polonia. “Grabar estas piezas con Chelsea Wang fue muy especial para mí”, dice Himari. “Es una pianista en quien confío mucho y nos concentramos en escucharnos y responder a lo que hacía la otra. Una de mis piezas favoritas es la transcripción de Heifetz del Nocturno de Chopin. Me siento muy cómoda y feliz cuando la toco. Cuando el violín canta la melodía de Chopin, siento que tiene una respiración y un fraseo distintos a los de la versión original. Espero que quienes la escuchen también descubran otra forma de apreciar a Chopin a través del sonido del violín. Cada una de las demás piezas tiene su propio carácter y color, y espero que juntas muestren todas las expresiones y voces que puede tener el violín”. La pieza que cierra el álbum, la romántica Fantasía sobre temas de “Fausto” de Wieniawski, reúne una multitud de voces del violín y estados emocionales. La interpretación de Himari posee una cualidad vocal que encaja a la perfección con una obra basada en melodías de la ópera de Gounod. “Esta pieza tiene un carácter tan operístico que, a veces, cuando la toco, siento más que estoy cantando que tocando el violín”, señala. “Incluso con todo su virtuosismo y brillantez, espero que quienes la escuchen puedan percibir algo de la emoción, la ternura y la melancolía de la voz humana”. ¿Qué aprendió Himari al crear Debut? “Para este álbum, experimenté dos formas muy diferentes de grabar”, responde. “El concierto de Wieniawski es una grabación en vivo, así que captura exactamente lo que sucedió en el escenario ese día. Las piezas con piano se grabaron en un estudio, donde a veces interpretamos el mismo pasaje o la misma pieza varias veces. Creo que una de las cosas más importantes que aprendí fue a mantener la frescura de la música en cada interpretación. Incluso cuando tocas algo una y otra vez durante una sesión de grabación, no puedes perder la emoción original de la frase, los colores del sonido ni el flujo natural de la música. Aprendí a abordar cada toma como si la estuviera tocando por primera vez”.