

Qué placer es encontrar no sólo una buena voz de tenor, sino una buena voz con todo el carácter de los tenores franceses. Aunque escasea en los últimos años, este instrumento flexible, dulce pero poderoso, es el alma de la música francesa. Behr ofrece aquí exquisitas interpretaciones de arias de algunos de los mejores compositores franceses del siglo XIX: Bizet, Messager, Delibes, Thomas, Holmès, Godard y Gounod. Igual de emocionantes son sus lecturas de un par de piezas de Lehár en francés y una canción de Charles Trenet. La pequeña joya de Henri Duparc, “Aux étoiles”, es una canción arrebatadora y aquí magistralmente cantada. La Orquesta de la Ópera de Lyon acompaña al tenor con infalible elegancia.