

Veintiún años y 12 álbumes después de su primer sencillo, BROWN sitúa deliberadamente al creador de éxitos dentro de la larga tradición de los grandes del R&B. “Encontré la paz cuando dejé de explicar mi legado”, canta Chris Brown acompañado de un beat conmovedor de Metro Boomin en “Leave Me Alone”, la primera canción de BROWN. El cantante de 37 años prefiere dejar que la ilustración de portada hable por sí misma: se le ve reclinado con un aire pensativo, luciendo un traje retro y un sombrero fedora, en una pose que evoca las portadas de álbumes clásicos de Teddy Pendergrass, Luther Vandross y Thriller de Michael Jackson. Veintiún años y 12 álbumes después de que su primer sencillo, “Run It!” de 2005, lo convirtiera en el primer solista masculino en llegar a la cima del Hot 100 con un sencillo debut desde que Montell Jordan lograra la misma hazaña diez años antes, BROWN sitúa deliberadamente al creador de éxitos dentro de la larga tradición de los grandes del R&B, por si no había quedado claro con el tráiler que presentaba a Brown y sus amigos como crooners de los años 60 bajo una marquesina que prometía “UNA NOCHE DE SOUL: R&B Y CLÁSICOS ATEMPORALES”. De las 27 canciones en la estelar lista de piezas que integran BROWN, algunas hacen alusión al tema de la nostalgia: “Holy Blindfold” nos da R&B con toques de góspel y una pizca de Pure Moods, mientras que, en “Fallin’”, enlista a Leon Thomas para un sensual número de blues con un video musical que parece salido directamente de Sinners. El resto evoca el sonido del R&B de la época en que debutó Brown: música sensual que podías escuchar en la habitación y en el antro, la cual se concentra por completo en los temas del amor y el sexo. Entre la lista de colaboradores se encuentran luminarias del pasado y presente del género, desde Tank en “#BODYGOALS” hasta Bryson Tiller en la sensual pero sincera “It Depends”, que samplea el éxito de USHER de 1997, “Nice & Slow”. YoungBoy Never Broke Again se pone romántico en “Red Rum”, mientras Sexyy Red y GloRilla añaden un toque de crudeza a “Call Your Name”, canción que se inspira en Memphis.