

En Colombia, un borondo es un paseo corto, quizás acompañado de amistades. Un borondo relaja, despeja la mente. Un borondo es libre, no tiene rumbo fijo. Así que con su álbum debut BORONDO, luego de siete años de carrera, Beéle nos propone un viaje por su historia, por sus exploraciones musicales, por su vida. El cantante barranquillero ya era conocido por su afinidad por los afrobeats y BORONDO amplifica ese gusto, esa conexión. Canciones como “mad koknut” y “i miss you” dan cuenta de la influencia del occidente de África que permea todo el disco, mientras que “quédate” presenta un dembow suave, playero; “mi refe”, producida por Ovy On the Drums, es tan intensa como nostálgica y esa nostalgia se hace más profunda en “una vez al mes”, que baja las revoluciones; “hotel east” suena como si estuviéramos al interior de una nube o de un sueño, en contraste con el ardor de “no tiene sentido” y “sobelove”. En todas estas canciones, Beéle le canta al amor.Como lo demuestra “frente al mar” (“Nadie la ve así como mis ojos la ven / La quiero conmigo, quiero que sea mi mujer”), BORONDO es sobre todo un disco romántico, impulsado por el cosquilleo de un beso inminente o de las ganas de una noche más como la que acaba de pasar. Eso no quiere decir que sólo hable de amor, va más allá para dejarnos entrar en un lado más vulnerable, incluso íntimo. La balada “time and space” abre un ángulo espiritual que se complementa con “si mañana me muero”, producida por el nigeriano Thisizlondon. No es Beéle el que canta sino Brandon, el que está detrás de los escenarios, el que todavía se pregunta qué es lo que Dios quiere para él. Y con BORONDO parece que lo encuentra. Fundada sobre el Caribe y con una amplia historia de migración y mezcla cultural, la música de Barranquilla siempre ha unido distintas vertientes musicales. BORONDO reafirma esta tradición con un cóctel de pop global, hecho de todas las músicas que lo formaron. El ingrediente principal, sin embargo, es la icónica voz de Beéle, que suena tan juguetona y difícil de agarrar como la brisa marina o el murmullo de las olas. Quizás lo más emocionante de BORONDO es que define un punto de partida, pero no de llegada: Beéle se consolida como una voz versátil y única en la música latina y nos invita a que lo acompañemos, a que descubramos el camino junto a él. Este viaje apenas comienza. Este disco es parte de la selección editorial de lo mejor de 2025 en español.