

Con “A Toast”, la canción que abre BITCH, su quinto álbum de estudio, Lizzo marca el inicio de una nueva etapa: “I hope it makes you happy to hurt somebody else/And when you lose it all, I hope you find yourself... And that you get what you deserve”. Es fácil imaginarla sola al piano en una habitación oscura mientras el bajo cobra fuerza y el volumen aumenta detrás de esta despedida catártica. Lizzo alza una copa por los sentimientos y las relaciones que ya no tienen lugar en su vida; está lista para dejarlos atrás y liberar su mente. BITCH representa un giro radical respecto a los himnos de empoderamiento que llenaron sus estanterías de premios y la llevaron a encabezar listas de éxitos y festivales, y eso está bien. Lizzo no se ha sentido precisamente “Good as Hell” últimamente y, en lugar de aferrarse a un pop hiperpositivo, aborda las situaciones complejas y difíciles que ha vivido desde la época de “Juice”. Como expresa en “BITCH”, una canción que le da un giro contemporáneo a la angustia noventera del éxito de Meredith Brooks: “You want me to be everything except a human being”. Si Special (2022) y Cuz I Love You (2019) giraban en torno al empoderamiento personal, BITCH trata sobre la autodefensa y la autosuficiencia. Todo ello dio lugar a algunas de las letras más sinceras y directas de su carrera, además de una amplia experimentación sonora. Ya había incursionado en un rock al estilo de The Strokes con “Love in Real Life” (2025), pero la grandilocuencia de la balada “Don’t Make Me Love U” resulta novedosa precisamente porque llega por sorpresa, al igual que el ritmo pop punk de “She Stole My Man”. Su característico flow de rap regresa en “Sexy Ladies”, que incluye un sample de UCB, una agrupación de go-go de Washington D. C. Algunas de sus interpretaciones vocales más destacadas se apoyan en arreglos minimalistas, especialmente en “Like a Crime”, que comienza con su voz acompañada por una guitarra acústica punteada con calma. BITCH también le sirve a Lizzo para ajustar cuentas: primero con antiguas amistades, en “A Toast” (“Here’s a toast to the ones who hurt me most”) y después en “Too Nice” (“My come-up changed you more than it changed me”); y luego con antiguas parejas, en canciones como “Whose Hair Is This” y “Like a Crime”. Pero, en última instancia, BITCH habla menos de venganza y resentimiento que de esperanza y resiliencia. Como canta en “A Toast”: “I’m finally who I said I’d be for the first time”.