

GIVĒON ha estado puliendo su arte durante los últimos años, y los frutos de su trabajo resplandecen en BELOVED, una carta de amor al R&B con el alma atemporal del soul de los 70 y una sensibilidad indiscutiblemente contemporánea. “Algo en mí me impulsa a hacerlo porque está en mi ADN”, confiesa GIVĒON a Zane Lowe de Apple Music. “Yo no elegí la música. Lo digo siempre. Ella me eligió a mí. Pero siento un profundo respeto por el R&B. Significa mucho para mí”. BELOVED arranca por todo lo alto: una oleada de cuerdas crea una atmósfera cargada de dramatismo que prepara el terreno para “MUD”, una carta a una ex llena de rencor, pero suavizada por la voz aterciopelada de GIVĒON y los deslumbrantes arreglos que la envuelven. La canción no solo envía un mensaje a quien le hizo daño, sino que también deja claro que ha evolucionado como cantautor desde su anterior trabajo, Give or Take (2022). “Creo que he crecido exponencialmente como artista”, asegura. “Ha habido un gran salto en mi capacidad para expresar lo que siento, o lo que me gusta”. En BELOVED, GIVĒON nos demuestra esa evolución con una brillantez que nunca cae en la ostentación: la melancólica “I CAN TELL” deja espacio para que su vulnerabilidad vocal brille entre ritmos entrecortados y metales sobrios, mientras que en la intensa “KEEPER” se entrega por completo a su súplica a un amor perdido. Gran parte del álbum surgió de las improvisaciones de GIVĒON y sus colaboradores en el estudio, y sus ritmos tienen esa fluidez tan orgánica como precisa que caracteriza al mejor soul. A pesar de haber crecido en el sur de California, GIVĒON se crio con el R&B de la Costa Este. Para inspirarse en BELOVED, estudió discos de leyendas como Teddy Pendergrass y las producciones de los maestros del soul de Filadelfia, Kenny Gamble y Leon Huff. También ha aprendido a conectar plenamente con sus deseos y curiosidades artísticas. “Sé qué tipo de artista soy”, afirma. “Tengo un proceso creativo propio, pero también sé evolucionar”.