No Hay Ángeles Aquí

No Hay Ángeles Aquí

Ahora que los corridos y el rap están tan estrechamente embonados, tanto en lo temático como en otros aspectos, los artistas mexicanos se mueven con libertad y credibilidad entre ambos géneros. En ese panorama, Victor Mendivil corre con ventaja. Originario de Hermosillo, el rapero lanzó su primer álbum, Tutankamon, en 2025 con la participación de artistas como Natanael Cano, Luis R Conriquez y Fenix Flexin. Para su segundo álbum, No Hay Ángeles Aquí, su lista de colaboradores crece para incluir a estrellas de la música latina como Anuel AA y Tito Double P, y lo consolida como uno de los artistas más versátiles de la música mexicana contemporánea. Aunque se le dan las producciones de trap y drill como en “Goldi”, canción que abre el disco, parece que su instinto lo jala hacia los ritmos con tintes de reggae en “Niña Mafia” y “FES”, esta última acompañada por Omar Camacho. En “La Manera”, de la mano de Snow Tha Product, le entra al reggaetón, mientras que en “3 PA’ 3”, junto a Cris MJ y FloyyMenor, le mete vanguardia al perreo. A lo largo del álbum, su audacia musical se nota, ya sea en el sonido luminoso y juguetón de “Nunca Pierdo” o en la rudeza de “Mira Como Vengo”, que interpreta con Ovi y Natanael Cano. Aun sin la compañía de colaboradores tan imponentes, Mendivil demuestra su fortaleza al componer por su propia cuenta, como en “Lindsay Lohan”, donde se automedica mientras lanza promesas cargadas de venganza, o en “La Casa del Terror”, cuyos versos intimidan al estilo boom-bap. También hay espacio para una faceta más ligera. En “Vámonos”, narra escapadas románticas al ritmo del pop tropical mientras que en “Cereza” se deleita con su estilo de vida relajado. Nuestra canción favorita: acompañado de su colaborador recurrente, Oscar Maydon, Mendivil sube la intensidad en “Bling Bling”, cuyo ritmo salta entre el reggaetón y el hip-hop.