Las P*tas Aman También

Las P*tas Aman También

En el universo de Yeri Mua, todo parece dictarse por el placer y el desenfreno. La fiesta, la provocación y la liberación de su sexualidad se han convertido en ejes rectores de su proyección artística, todo desde su propia reinterpretación del sonido que la ha llevado a la cima: el reggaetón mexicano. ¿Pero qué hay detrás de esa figura empoderante y aparentemente imposible de herir? Una chica de 24 años llena de emociones y sensibilidad, que también es susceptible a los desamores y que busca construir su humanidad a partir de sus propias inseguridades. En su segundo álbum, Las P*tas Aman También, la jarocha decide abrir su pecho para demostrar que hay más en ella. Que puede pasar una madrugada de exceso y después volver a su cama a verter sus sentimientos. A lo largo de 12 tracks, Yeri explora los distintos recovecos de su interior, especialmente aquellos que son difíciles de superar. Como en “ObsesionHada”, donde aún se admite metida de lleno en un romance no correspondido, o en “Baddie” junto a Alemán, un himno para las chicas que también experimentan el mal de amores. En cada uno de los temas, su complejidad emocional se amplía, aunque siempre reivindicando una figura de feminidad que se niega a dejar de experimentar su deseo. Musicalmente, esa exploración también abre las puertas a que la nativa de Veracruz vaya más allá del reggaetón para disfrutar otras latitudes sonoras, como la bachata de “La Medicina” o el boom bap detrás de “Chaca Latte”, junto al hyperpop, trap y otros ritmos que amplían su visión caleidoscópica, dejando claro que el placer no siempre tiene una sola forma. Así, Yeri se planta con una postura desafiante frente a aquellos que han decidido definirla como una artista unidimensional y vacía. Porque amar también es una forma de rebelión y, en ese sentido, todos somos capaces de hacerlo. Nuestro track favorito: Yeri canaliza su calor interior en “Junkie”, un track que mezcla el R&B contemporáneo con destellos de hyperpop, invitando a Yung Gravy a brillar a través de sus divertidos raps.