

Mallorca, verano, el Mediterráneo. En fill de la mar, que en mallorquín significa hijo del mar, Rels B vuelve a casa para explorar sus raíces. Y, como dice en “un poema de mar”, la introducción del álbum, lo hace para escapar de los caminos ruidosos que estaban a punto de enloquecerlo, para reafirmar su fidelidad consigo mismo antes que con cualquier otra persona o causa.
La raíz pasa por el rap lo-fi del inicio de su carrera. En “espíritu”, recibe vitamina de la luz solar y piensa en cambiar de vida para dedicarse a cuidar de sus gallinas y su huerto. Después, fill de la mar navega hacia la bossa nova, que ya se asoma en “un poema de mar” y se consolida en la celebración del baile de “bonita isleña”, en la promesa de dejar que todo fluya en “mundo de mi amor…” y en “esperanza”, con Amynata, para dejarse sorprender por la flor que brota en el jardín.
Por otro lado, “gaviotas de cristal”, sobre la promesa de dibujar un sol feliz cada mañana para la persona que quiere, y “como olvidar?”, sobre la dificultad de perder a alguien y, al mismo tiempo, sentirse perdido, fusionan la música brasileña con su esencia lo-fi.
“el saxo de hugo” le permite brillar al saxofonista madrileño Hugo Astudillo, presente en varios momentos del disco. Como esta, las canciones de fill de la mar son cortas y ligeras, con pocos versos y amplio espacio para respirar. Son íntimas y contenidas, como las olas del mar que besan la orilla y se repliegan suavemente. En casi todas se menciona el sol, que ilumina todo el proyecto y se convierte en una guía serena y constante, más allá de las prisas terrenales. Salvo el cierre, “4 julio madrid”, una versión en vivo de “que todo siga igual, o que vaya mejor”, de afroLOVA 25’, quedan muy lejos las grandes multitudes y los quehaceres profesionales.
En un disco marcado por la añoranza de una vida sencilla, de salir del ajetreo, de dejar la industria musical, ninguna canción resume mejor este estado mental que “preso”. “Creo que he madurado un poco, ya no digo tonterías / Tengo sueños muy pequeños, es normal en estos días / Todos quieren posar siempre adelante en la fotografía / Yo comprarme una montaña y vender la discografía”, canta Rels B sobre una base salpicada de brisa marina y lo-fi, mientras aborda la sensación de estar atrapado por las circunstancias y la necesidad de avanzar. Acá aparece el motivo principal del álbum, su origen: el deseo de escapar de los moldes impuestos, de volver a casa, a sí mismo, para liberarse.