

Si no fuera por Natanael Cano, habría que preguntarse qué rumbo habría tomado el movimiento de música mexicana de la década de 2020. Por fortuna, con proyectos fundamentales como Corridos Tumbados y Mi Nuevo Yo, el originario de Hermosillo, Sonora, sentó unas bases invaluables sobre las que tanto él como innumerables artistas construyeron sus carreras. Ese estatus privilegiado le permitió asumir mayores riesgos, aventurarse en estilos como el trap y el reggaetón y colaborar con una impresionante variedad de artistas. Tras explorar distintos géneros en Porque La Demora de 2025, el semihomónimo Natanael Cano, Vol.1 marca, en cierto modo, un regreso a sus raíces. Cano deja de lado sus incursiones en otros géneros para regresar a la esencia de sus canciones. Varias de las señas distintivas de sus primeros sencillos reaparecen aquí, como se aprecia en corridos desafiantes como “CR7” y “Aprevenido”, de espíritu 420. Sin embargo, no se trata de repetir sus logros del pasado, sino de reflejar la experiencia acumulada a lo largo de su trayectoria, indudablemente marcada por sus éxitos y con la mirada puesta en nuevos objetivos. En el terreno romántico, se muestra decididamente nostálgico en “Mar Azul” y perdidamente enamorado en “Por Amarte Así.” Gabito Ballesteros, uno de sus colaboradores frecuentes, aparece tres veces: en la intensa “La Cherokee”, como parte de un trío con Adriel Favela en “Pa La Maña” y junto a Javier Rosas en la lujosa pero amenazante “Nos Vamos de Dance.” En otros momentos, Cano se adentra en el mundo del narco junto a Crecer Germán en “Apelativo” y adopta una postura decididamente reservada con Dan Sanchez en “No Soy Amigo de Todos.” Nuestra canción favorita: En un álbum repleto de material original, la versión de Cano de la balada “Frente a Frente” de Jeanette es una rareza que honra la original sin dejar de mantenerse fiel a su propio estilo.