

En uno de los videos promocionales de RENACER, el segundo álbum en la carrera de Armenta, el sinaloense se muestra prendiéndole fuego al auto repleto de flores que ilustra PÓRTATE BIEN, su disco debut. El mensaje detrás es muy claro: ese Armenta ya no existe. El que se comporta de acuerdo con los estándares de la gente, el que actúa según lo que el mundo espera de él. Llegó el momento de seguir sus propios instintos y, para él, eso se siente casi como volver a nacer.
Esa metáfora también tiene una traducción aterrizable en el pasado del nativo de Los Mochis. Armenta, que durante un momento de su juventud se dedicó a estudiar una carrera en biomedicina, veía su futuro con una vida regular y promedio, sin ningún rastro de fama. Un día, sin embargo, su pulso artístico lo llevó a crear sus primeras composiciones, que llegarían a las grandes voces del corrido, con lo que vendría también la oportunidad de lanzar su propio proyecto. Una vida nueva, sin expectativas ajenas encima y sin temor a cambiar de horizontes.
Así, en este álbum rescata esa esencia para mostrarse sin miedos, pero tampoco buscando esconder el dolor de lo vivido. Sierreño de alto octanaje, que se entrega con poder y se canta con locura. “YO NO TE OLVIDO”, el duelo vocal de Armenta con Tito Double P, es un gran ejemplo de ello: emociones a flor de piel que se fusionan con la charcheta y el requinto más vigoroso. Luego aparecen cortes como “MURAKAMI”, con una melodía más cercana al R&B, y “QUE MANERA”, con las que logra balancear un poco la energía del álbum, sin que ello signifique mostrarse pasivo.
Así como dicen que en una vida en realidad vivimos muchas vidas, el sinaloense demuestra que en su carrera también conoceremos diversas facetas de él.