

Un giro que deja atrás el Europop extravagante para adentrarse en el sonido caótico del electro de mediados de los 2000. En enero de 2026, la estrella del pop de origen alemán y residente en Los Ángeles, Kim Petras, arremetió contra su antiguo sello, Republic Records, al afirmar que su tercer álbum y sus sencillos habían pasado seis meses en el limbo. Dicho álbum, Detour, se publica bajo el sello de la propia Petras, BunHead Records, su primer lanzamiento en esta disquera desde 2020. Las 13 pistas del álbum marcan un giro respecto al Europop extravagante de sus álbumes anteriores, Feed the Beast y Problématique, y se sumergen en los sonidos desordenados y caóticos del electro de mediados de los 2000, con bajos potentes, voces distorsionadas y créditos de producción que incluyen a Frost Children, Margo XS y la fallecida SOPHIE (quien aparece en “Basketball” junto a BC Kingdom). Petras desea a un chico inalcanzable en el temazo soñador de bloghouse “I Like Ur Look”, se pone atrevida en el Polo Lounge sobre sintetizadores de sierra en “Polo” y pasa el rato en estacionamientos de gasolineras en “Jeep”, una oda a la Americana coescrita por Aaron Maine de Porches. Pero el momento más dulce y sorprendente del álbum es “Brutalist”, un recuerdo synthpop de un edificio ya demolido que el padre arquitecto de Petras solía señalarle cuando la llevaba al consultorio del psiquiatra de niña.