Con dolor - EP

Con dolor - EP

Desde El Comienzo (2023), el disco con el que Grupo Frontera se presentó oficialmente ante los ojos del mundo, no ha pasado mucho tiempo.
Pero sí han pasado muchas cosas. La agrupación texana se ha convertido en un indispensable dentro del catálogo de la nueva música mexicana, con éxitos tanto solistas como en colaboración, y con la cumbia norteña como única bandera. En ese tiempo, la evolución de su sonido ha sido necesaria, especialmente tras afianzar su celebrada alianza con el productor Edgar Barrera, encargado de algunos de sus éxitos más notables como “un x100to” o “TULUM”.
Ha llegado el momento de un respiro, de abrazar lo familiar, de volver a lo básico. Con dolor sirve para recordarle a Frontera quién es en su esencia. Seis tracks que rinden homenaje a sus orígenes en Edinburg, Texas, y a la música que escuchaban sus padres durante las carnes asadas de domingo: el norteño, los boleros, los corridos o la cumbia norteña, géneros que empujan la cultura norestense de México al otro lado del Río Bravo como una extensión de identidad.
Música para bailar, cantar y llorar es el sello de la casa, con “Payo” Solís y compañía brillando en solitario a lo largo de cinco canciones, siendo su tema de fusión ranchera junto a Alejandro Fernández la única colaboración del material. “Ojitos Bellos”, coproducida por Ricky Muñoz de Intocable, recuerda al norteño de Los Invasores de Nuevo León y Los Cadetes De Linares, mientras que “Cuéntame” también aborda un sonido de vieja escuela, pero desde una emoción más amarga. “Bye”, igualmente dolorosa, es la que más evoca al Frontera de “No Se Va”, y al otro lado del espectro aparece “Pary”, la más celebratoria y disruptiva del EP, dedicada a la gente trabajadora que sale a divertirse los fines de semana (otro guiño al noreste y su siempre dedicada devoción al trabajo).
El proyecto es, además, el primer lanzamiento de la agrupación bajo su propio sello, BorderTown Records, abriendo así un nuevo capítulo de su saga. Esa independencia artística sólo aparece para reforzar la idea de que, más allá de los hits virales y el alcance global de su arte, siguen siendo los mismos chicos de frontera que encontraban en la música una manera de conectar con su gente.