

Eladio Carrión despertó de mal humor. Es lo primero que nos cuenta, sobre guitarras pesadas, en el tema “Intro” de CORSA, su décimo álbum de estudio; un carro arde en llamas en la portada, como si el rapero puertorriqueño nacido en Kansas City estuviera dispuesto a quemarlo todo. Sin embargo, conforme avanza la primera canción, el fuego se mantiene, pero el mensaje cambia: “Esto no lo hago por mí / Lo hago pa’l que no tiene miedo a ser soñador / Pa’ los que les hacen daño y aún no guardan rencor / Esos corazones puros que están llenos de amor”. CORSA toma su impulso de la tensión generada por conflictos emocionales. En “De Chamquitx”, un trap opaco y ágil junto con Cazzu, Eladio admite que quisiera regresar a un pasado que todavía le duele (“Quiero abrazar a gente y sólo puedo darle flores”) y, a la vez, mira su entorno con desconfianza, alerta ante las posibles traiciones que lo rodean. De cierta forma, como lo ha hecho en otras ocasiones, Eladio celebra los frutos de sus triunfos (“Money En Mi Mente”) sin que eso le impida revelar lo que su éxito no alcanza a solucionar: “Pa’l carajo toda esta fama, yo no quiero que me pase como Britney”, rapea en “Confío En Mi”. Así, reitera sus problemas de confianza y añade que su dinero no lo hace feliz: lo cambiaría todo para volver a ver a por lo menos una de las personas que ha perdido. Así como se desliza entre emociones, en CORSA Eladio también muestra que puede cabalgar todo tipo de beats. Primero que todo, el trap: Eladio se siente en casa sobre el repiqueteo de los hi-hats y el impacto de los 808, como lo demuestran “Ricky Bobby”, “Daikoku” (con el colombiano Topboy TGR) o “Kimchi” (con Myke Towers). Pero es el resto del disco el que confirma la versatilidad de uno de los grandes nombres del urbano latino de esta década. “Polaroid” es un drill romántico que samplea el hit ochentero “Maniac” de Michael Sembello; “Estrella” mezcla distintos géneros de la electrónica más bailable; “Impredecible”, junto a Mora, trae un afrobeats soleado; y finalmente, el rap confesional, tranquilo, de “Carta Para Mis Fans” recorre su carrera desde el inicio hasta hoy. “Y si la vida se pone difícil, me toca a mí ponerme más fuerte / No te quites que nunca sabes si mañana va a ser tu día de suerte”, entona Eladio en la celestial “La Vida”, el cierre de CORSA. Así sintetiza el espíritu de un álbum que les abre espacio a las heridas y las decepciones, a los golpes que vienen con los logros, a todo lo que pierdes mientras te esfuerzas por ganar. Y aun así, CORSA termina en una nota optimista. Cuando Eladio habla de recibir días malos con una sonrisa en “La Vida”, sonreímos con él, porque sabemos todo por lo que él ha pasado, por lo que cada quien ha pasado.