

Misterio cósmico y emoción pura: los titanes del rock abren nuevos caminos. Si hay una banda cuya música siempre ha parecido querer conectar con el cosmos, esa es Muse. Por eso, no sorprende que el décimo álbum de estos titanes del rock tome su título de una transmisión de radio de 72 segundos captada en 1977, que muchas personas consideran un intento de una civilización extraterrestre por establecer contacto. Sin embargo, The Wow! Signal ofrece mucho más que referencias al espacio exterior. Es un álbum donde el misterio cósmico se entrelaza con algunas de las letras más crudas que Muse ha escrito hasta ahora. Matt Bellamy, cantante y guitarrista, nunca ha tenido miedo de plantear las grandes preguntas ni de responderlas con un sonido monumental. En The Wow! Signal, combina reflexiones sobre los cambios profundos en su vida personal con inquietudes acerca de su lugar en el universo. El resultado es uno de los álbumes más cautivadores de Muse en años, donde incluso los momentos más grandiosos tienen un trasfondo conmovedor. Por supuesto, esto es Muse, así que no faltan las explosivas piezas de rock que parecen merecer su propio nivel de alerta DEFCON (“The Dark Forest”, “Cryogen”, “The Sickness in You & I”), el space pop envolvente y repleto de ganchos melódicos (“Hexagons”), los elegantes y melódicos ritmos ochenteros (“Unravelling”, “Nightshift Superstar”) ni las épicas orquestales, como el tierno y cautivador tema de cierre “Space Debris”. Después de recordar de lo que son capaces con el contundente Will of the People (2022), Muse vuelve a desplegar toda su ambición sonora. Además, suma nuevos colaboradores: Dan Lancaster, quien los acompaña en sus presentaciones en vivo, participa como coguionista y productor, mientras que la superestrella del pop Ellie Goulding presta su voz al irresistible himno “Hush”. Todo ello refuerza el tema que atraviesa The Wow! Signal: nadie puede estar solo en este universo. Diez álbumes después, Muse sigue abriendo nuevos caminos.