

Cada día, en el mundo se estrenan aproximadamente 120,000 nuevas canciones. Eso significa casi 44 millones de temas al año. Desde esa vorágine de consumo musical insaciable que devora tracks como papitas fritas, a Natanael Cano se ha hecho una misma pregunta de manera constante durante el último par de años: ¿por qué la demora? Aunque la curiosidad por la sequía de lanzamientos del padrino del corrido tumbado parecía nacer de un sentimiento genuino, no mucha gente hizo la pregunta que quizás era más necesaria: ¿cómo está Nata? “Llevaba tiempo agotado dentro del estudio y a veces le quería sacar la vuelta. Duré años sin entrar al estudio por lo mismo, estaba aborrecido y cansado, hasta que un día dije ‘voy a hacer esto más tranquilo, me voy a enfocar sólo en la letra y el flow sin quemarme tanto la cabeza’”, le cuenta el sonorense a Apple Music. Bajo su conocido sentido del humor, el nativo de Hermosillo le muestra el dedo medio al mundo mientras entrega su álbum Porque La Demora. Una jugarreta a la exigencia y los estándares de cumplimiento que la gente ha puesto sobre sus hombros, y un testamento definitivo que deja claro que para Natanael Cano no hay otra cosa más importante a la hora de hacer música que su propia voluntad artística. “Sólo entro al estudio cuando ando de fiesta. Tengo uno en mi casa, entonces de repente se hacen las fiestas por ahí y justo cuando estoy divirtiéndome es cuando me dan ganas de meterme al estudio. Sin presión, siempre disfrutando el momento y que me nazca algo natural. Si no me llega la idea, si no lo siento, pues mejor no lo hago. No tengo ya una necesidad de tener que hacerlo”, afirma. Así, surge un disco que hace justamente de la noche y de la fiesta su hilo narrativo más notorio, sin filtros ni pretensiones rebasadas. La muestra más clara aparece en sus primeros cuatro tracks: las barras despiadadas que se abren paso sobre un boom bap en el tema inaugural, para posteriormente pasar a un trap lisérgico en “Como Es”, un reggaetón para romper la pista en “Polos Opuestos”, y cerrar la seguidilla inicial en “Perlas Negras”, su colaboración de tintes afrobeateros con Gabito Ballesteros. Cuatro géneros distintos que dejan claro el camino que seguirá el resto del LP. “Me gustó mucho lo que se hizo, lo disfruté demasiado. Hacer urbano, ya sea rap, trap o reggaetón, me parece muy divertido. Más que nada, porque simplemente un productor te envía una pista y si te gusta, ya tienes la canción hecha. El resto es historia. De ahí todo va saliendo, va fluyendo contigo. Puro freestyle, barra tras barra creando”. Desde luego, destaca la ausencia del género que el artista mexicano se encargó de hacer mundialmente popular. “Dirigir toda la obra de un corrido es muy pesado. Guiar los instrumentos y adornos es muy cansado”, declara. Tal intención puede resultar imposible de creer en su caso, pero para un artista que constantemente huye de las tendencias y las expectativas, parece ser normal. “Me sirve mucho no escuchar música. Me encanta, pero no la escucho. Eso me ayuda bastante a sacar algo que sea 100% mío”. Más allá de géneros y sonidos, Porque La Demora también encuentra su norte en momentos específicos. “Primero Muerto”, uno de los más destacados, es una brillante balada pop escrita por Edgar Barrera que muestra a Nata en una faceta íntima nunca antes vista. “No es de mis favoritas”, confiesa entre risas. “Pero es un tema increíble. Y creo que nos pasa a todos los artistas, que la canción menos favorita es la que funciona, la que se le pega a las niñas, entonces veremos qué pasa”. Aparecen también temas dedicados al ego trip que dejan claro que, a pesar de todo, el sonorense siempre ha estado presente de manera indirecta: a través de colaboraciones estelares, de shows multitudinarios o incluso homenajeando a las más grandes leyendas de la música mexicana. Sin embargo, sí existe un sentido celebratorio en esta especie de “regreso”. No porque haya desaparecido del ojo público, sino porque su hambre de conquista está más viva que nunca. “Sí me ha pasado en estos cinco o seis años que sube y baja esa emoción, esas ganas de seguir haciendo música. Siempre varía. Hoy te puedo decir que este es el primer álbum que disfruté tanto hacer, a pesar de que hace un año podía decir que ya no tenía hambre de crear. La música la hago porque me nace. Si en el futuro quiero hacer otro disco de corridos, 100% lo voy a hacer. Pero esos sentimientos tienen que nacer”.