

“Los seres humanos conocemos lo que sentimos a base de contrastes. Sabemos lo que es estar bien, porque lo comparamos con estar mal”, le explica Mike de la Rosa, el mayor de los tres hermanos que conforman LATIN MAFIA, a Apple Music. “Por otro lado, somos también capaces de entender el ruido porque comprendemos el silencio”. En el último par de años, la tercia regiomontana ha alcanzado la cima popular, y también ha sentido el ruido en todas sus formas. El alboroto de un show lleno. Miles de voces entonando sus coros. Los pájaros cantando al salir del estudio por la mañana. Un avión a punto de despegar al siguiente destino. Pero también el ruido de estar solos. El de la introspección y las preguntas que se repiten en su cabeza. Las opiniones y lo no deseado. El ruido del silencio. En Todos los días todo el día, LATIN MAFIA hace su debut atacando ese concepto. No se preocupa por entender su pasado o el camino a su presente. Se libera del proceso y entiende que los momentos se revelan por sí solos. “Es un disco que ejemplificamos con una cámara, con una foto de film, porque es una imagen que tiene textura, ruido, grano y ese significado: se toma una sola vez”, cuenta Emilio. Así, el conjunto retrata su recorrido a través de montones de capas que forman un álbum atmosférico, donde el elemento protagónico es la superposición y donde el alma instrumental cobra el mismo peso que los ingredientes ambientales y la voz, todos variados por igual. “Nos gusta mucho jugar con sensaciones y contrastes distintos”, afirma Milton. “Somos hiperactivos”, replica Emilio. Hay honestidad y cuidado en su caos. Ya desde sus sencillos iniciales, la agrupación mostró que uno de sus fuertes está en el diseño de audio y en la disrupción sin miedos. Acá, eleva la vara y le agrega una identidad distinta a cada canción sin perder el hilo conductor del material. "Siento que merezco más”, el track inaugural, abre con la melancolía de un organillo y el ruido ambiente de un entorno desconocido, que poco a poco evoluciona a través de las distintas fases de un ataque de ansiedad hasta llegar a un desenlace que nos devuelve al inicio en un ciclo sin fin. Luego está “nunca he sido honesto.”, donde un beat etéreo nos lleva en un viaje que cuestiona el síndrome del impostor y nuestra propia verdad. La incertidumbre pide permiso en “pero me estoy acabando.”, para dar paso al desahogo trap de “sentado aquí,” y transitar a la ira punk de “¿Qué vamos a hacer?”. “Fue un trabajo divertido encontrarle sentido a todo”, comenta Emilio. “Más o menos”, corrige Milton entre risas, pero explicándose. “Siempre fue emocionante y emotivo hacer una canción y llorar al terminar de hacerla, o estar felices porque salió así. Es cansado tener la mente trabajando todo el tiempo”. El año y medio que duró la realización del disco incluyó todos los ires y venires necesarios para crear una obra clave como un primer disco, y que cargaba en sus hombros una expectativa pesada.“ No toda la música tiene que salir. A veces te sirve para crecer, o como práctica, como desarrollo. Mucho de lo que hicimos nos llevó a este punto en el que hemos encontrado un sonido con el que nos sentimos cómodos”, establece el mayor de los De la Rosa. Y aunque ellos se sienten cómodos ahí, tal vez no toda la gente que los escucha lo esté. “No vamos a ser los mismos toda la vida”, dice Mike, encargado de la mayor parte de la producción del material. “Quizás este disco cruza hacia otro lado de lo que venimos mostrando, pero es natural querer crecer y entregar un producto más completo, más empático con quienes nos escuchan”. El título del LP involucra su idea de lo que son y lo que intentan mostrar: personas que pueden pasar del ruido al silencio en un simple instante. “Abarca todos los días. Todo el día todos los días me puedo sentir bien. Todo el día todos los días me puedo sentir terrible. Todo el día todos los días te extraño. Todo el día todos los días eres tú”, concluye A continuación, LATIN MAFIA cuenta un poco más sobre algunas canciones de su álbum debut. Siento que merezco más Emilio: "Habíamos hecho mil canciones antes de esta, pero en el viaje a Coachella compusimos esta y de inmediato supimos que debía ser la primera, porque marcó el rumbo de lo que queríamos hacer con el disco. Dijimos: 'Así tiene que sonar, así tiene que sentirse'. Es una canción que ilustra un ataque, ese tipo de ataques que todos hemos experimentado y que nos afecta de manera única a cada uno. Está compuesta de pequeños elementos que van construyendo algo más grande, como esas preguntas que, al repetirse tantas veces, empiezan a hacer ruido en tu cabeza." sentado aquí, Milton: "Esta canción expresa puro odio. Odio hacia la gente, hacia uno mismo. Es un odio general a ser artista, a ser lo que sea. Aquí simplemente quisimos desahogarnos. Es un desahogo y nos gusta mucho porque es una parte movida del disco, donde pudimos expresar lo que sentíamos en ese momento. Exploramos muchos géneros durante su creación y le dimos mucha importancia al delivery. Fue muy divertida de hacer, un momento de descanso y diversión en el proceso del disco." nunca he sido honesto. Milton: "Si el síndrome del impostor fuera una canción, sería esta. Aunque también la veo como las dos caras de la moneda. Sí, por un lado, está el síndrome del impostor, pero también la parte de sentir que quizás sí me merezco esto porque estoy viviendo, aunque tal vez no estoy siendo honesto. Es más, quizá ni siquiera soy honesto al sentir que merezco más. Todo está en los títulos de las canciones y del disco, por eso se llama Todos los días, todo el día siento que merezco más." vivos si me exiges Emilio: "Esta canción es un agradecimiento completo a la gente que nos rodea, a quienes están en nuestro entorno. Es suya. Muestra nuestra dependencia de las personas cercanas que nos ayudan a crear y a sentirnos bien. Dice algo como: 'Tú me haces sentir que tengo una granada, pero si estás tú, igual me quedo aquí'. También incluimos audios de momentos importantes en nuestras vidas, algunos radicales, hasta traumáticos, del proceso del álbum. Queríamos desarrollar el track hasta un clímax, que fuera de menos a más." Yo siempre contesto. Emilio: "Aquí abordamos ese ruido de querer ayudar a alguien, pero no saber cómo hacerlo. Querer sanar a esa persona, querer estar ahí para ella, pero no saber cómo. Y también, cuando esa persona ya no está, ¿cómo la vas a ayudar si ya no hay alguien en ella? Además, habla sobre encontrar a esas personas en una siguiente vida, porque cuando se habla de la muerte surgen esas sensaciones de que quizás una vida no es suficiente para todo."