

RÜFÜS DU SOL siempre han estado asociados a las luces estroboscópicas de las carpas de festival, pero la canción que abre Surrender, su cuarto álbum, sorprende por su sencillez. El acorde de piano que se repite en una sala vacía en “Next to Me” puede parecer un gesto modesto, pero tiene algo de simbólico en una banda que ha tenido que desmontarse para reconstruirse de nuevo. La pandemia llegó cuando el trío se preparaba para celebrar su décimo aniversario, y lo hizo con un regalo oculto. Los australianos, hoy afincados en Los Ángeles, aprovecharon el tiempo, no solo para trabajar en nueva música en su hogar espiritual de Joshua Tree, sino también para reparar una dinámica personal que daba muestras de agotamiento después de una década vertiginosamente productiva. “Tuvimos tiempo para cuidarnos un poco más”, dice a Apple Music el teclista Jon George. “A medida que trabajamos en nuestra relación y creábamos una rutina y una estructura, las canciones iban sonando más alegres y reflejaban nuestro momento”. El resultado es un álbum en el que RÜFÜS DU SOL mantienen su fluida combinación de house clásico, indie pop íntimo y rock alternativo de sonido afilado, pero detrás de todo ello aparece una energía positiva más palpable que nunca. Aquí, George, el batería James Hunt y el cantante y guitarrista Tyrone Lindqvist hablan del viaje a la luz de Surrender, canción a canción.
Next to Me
Jon George: “Sonaba como un arranque perfecto para el álbum. La desnudez del piano era el resumen perfecto del lugar en el que nos encontrábamos. Compramos un piano y lo pasamos muy bien dejando las canciones en los huesos, solo con voz y piano, para ver si funcionaban en su forma más pura”.
James Hunt: “Ty intentó cantarla a cappella en su boda, y era tan potente que no pudo terminarla”.
Tyrone Lindqvist: “No tenía pensado hacer eso cuando escribimos la canción, pero me pareció algo bonito para mi mujer y para mí. Me costó cantarla porque la imagen que captura era demasiado real”.
Make It Happen
JH: “Al principio del proceso de composición en Joshua Tree, teníamos una rutina en la que hacíamos ejercicio todas las mañanas escuchando nuestras grabaciones de dance favoritas de hace tiempo, cosas de Moby, Röyksopp, Mylo y Justice. Algo que se repetía en todas esas canciones eran los coros infantiles con instrumentales de sintetizadores analógicos más oscuros. Más adelante, estábamos escribiendo con Jason Evigan en su estudio con la idea de crear un mantra muy simple, como los Beatles en ‘All You Need Is Love’. Tyrone y Jason estaban desarrollando esa idea mientras Jon y yo trabajábamos en el beat y la percusión en una onda muy house. Al final todo encajó en su sitio, y nos dimos cuenta de que la canción era perfecta para que la cantara un coro infantil”.
See You Again
JG: “Esta salió en la segunda mitad de la fase de composición, cuando todo estaba impregnado de un ambiente un poco más ligero. Fue la que terminamos en menos tiempo, el esqueleto estuvo listo en un día y las voces y las melodías se quedaron tal cual. James y yo habíamos estado haciendo sesiones de DJ durante la pandemia y la canción refleja esa experiencia”.
I Don’t Wanna Leave
JH: “Aquí también trabajamos con Jason Evigan. Empezó casi como algo de Bon Iver, con un falsete ascendente en el estribillo. Teníamos una parte que sonaba muy etérea y onírica, con una voz preciosa, y decidimos contrarrestarla con una programación de batería dura y con mucho filo que hicimos con samples de golpes de madera y un montón de percusiones estridentes. Nos pareció una combinación interesante”.
Alive (Reprise)
JH: “Muchas de las joyas líricas de Ty surgen cuando estamos jugando con partes instrumentales para crear una atmósfera y una emoción. Recuerdo que esta la empezamos como un mes antes de la pandemia. Le puse a Ty ‘Anvil’, una canción de un artista que se llama Lorn, una pieza electrónica, muy rara, bella y retorcida, que suena como si estuviera partiéndose y destruyéndose, y que tiene unos arpegios ascendentes. Queríamos usar un broken beat para darle ese rollo rave de los 90. Con la llegada de la pandemia, la letra tomó otro significado”.
TL: “Esta canción fue como la luz al final del túnel. Pasamos momentos difíciles volviendo a conectar y hablando de cosas incómodas y del resentimiento que había entre nosotros, hasta que reconectamos como banda y nos empezamos a ilusionar con la idea de salir de gira juntos otra vez”.
On My Knees
JH: “Empezó con un desarrollo techno y el pulso del bajo, el sonido, me recordaba a ‘Sweet Dreams (Are Made of This)’ de Eurythmics. Después fue evolucionado y terminó cambiando de identidad. Cortamos las voces de Ty con un Kaoss Pad, que es un truco que sé que Radiohead utilizaron cuando estaban haciendo Kid A. Nos gustaba la idea de que la estructura de la canción tuviera más pegada”.
Wildfire
JG: “La habíamos escrito en la época de Solace (2018). Sabíamos que ahí había una gran canción, pero necesitábamos más tiempo para encontrar su identidad. Le dimos cuerpo a partir de la influencia de Nine Inch Nails, sobre todo ‘Hurt’, que sacó los elementos más oscuros y retorcidos que tenía a costa de las partes más pop de la estructura anterior. Ahora se siente toda la potencia del tema y la belleza de la voz. Es una canción que no te da respiro”.
Surrender
JH: “La idea es que fuese una canción sanadora. Empezamos con la parte del mantra, que es algo con lo que habíamos estado trasteando en 2020, aunque entonces tenía otra identidad, acordes diferentes y un beat completamente distinto. Después, en 2021, estábamos trabajando en una canción que no tenía nada que ver, con más ritmo y unas partes arpegiadas muy delicadas, con una voz de house que había hecho Ty y que ahora está en la mitad de este otro tema. Al final creamos una especie de Frankenstein con las dos”.
Devotion
JH: “Estuvimos en Joshua Tree dos meses y medio al principio de la pandemia. Cuando volvimos a Los Ángeles, seguimos escribiendo y nos íbamos a pasar el día a Malibú para escribir las letras. Esas escapadas a los acantilados, bajo el sol, nos vinieron muy bien, fueron muy fructíferas. En ese momento, estábamos empezando a explorar emociones más ligeras con la música, y las letras seguían la misma dirección. Con esta lo pasamos muy bien. En el break intentamos imaginar una atmósfera acuática, que los sintetizadores sonaran como si estuvieran hechos de agua”.
Always
TL: “Es un buen resumen de la experiencia de hacer el álbum, de confiar en el proceso, porque hubo muchos cambios en el aspecto creativo, en nuestras vidas personales y en nuestra relación como amigos. Además, estaba la incertidumbre de no saber si íbamos a poder hacer canciones trabajando en una estructura de 9 a 5. Teníamos miedo de no encontrar las joyas. Para mí, esta canción captura esa fe y esa esperanza”.