

El debut de los hermanos Michael Sandison y Marcus Eoin tiene toda la fuerza de un concepto plenamente desarrollado. Como si de una emisión del espacio exterior se tratara, Music Has the Right to Children combina elementos que van del hip-hop de los 80 a las bandas sonoras de documentales en un paisaje ambient de aire nostálgico. Las melodías aparecen y desaparecen, las voces surgen como visiones entre la niebla y la música se eleva hipnótica como un sueño en este trabajo seminal del duo escocés.