NO ME ARREPIENTO DE SENTIR TANTO

NO ME ARREPIENTO DE SENTIR TANTO

A lo largo de una década, KAROL G ha pasado de ser una figura destacada del reggaetón a convertirse en una superestrella mundial del pop. Es un recorrido que rara vez se produce en la música latina, donde triunfar en un género suele marcar un techo más que servir de trampolín hacia cotas aún mayores de fama y reconocimiento. Sin embargo, como bien saben sus fans, ningún estilo podía contener a la artista colombiana. Poco más de un año después de que su ambicioso Tropicoqueta aportara aún más profundidad y diversidad a su discografía, NO ME ARREPIENTO DE SENTIR TANTO lleva a la BICHOTA a un terreno mucho más personal para enfrentarse a la intensidad de una ruptura devastadora. Quienes hayan seguido su vida sentimental a través de la prensa podrán especular sobre quién (o quiénes) son el blanco de su rabia y su desamor en estas canciones, pero si temas como “MATADORA” y “Bebiendo Lágrimas” funcionan tan bien es porque ponen el foco ante todo en ella, y no en ese “él” sin nombre. La devastación emocional es palpable de principio a fin. El tema de apertura, “Te llevas To”, despacha a ese amante que no la merece con una avalancha de insultos airados y confesiones vulnerables, mientras que en el sombrío cierre, “Eclipse”, la encontramos sola por elección propia, protegiendo su paz (estos sentimientos resuenan también en la balada extra “Después de ti”). Esa reticencia a abrirse a un posible nuevo amor se hace más evidente en uno de los momentos más destacados del disco, cuando intercambia comentarios llenos de cautela con Drake en la palpitante “Ahí”, de inspiración afrobeats. El torbellino de emociones que recorre el álbum trasciende cualquier idioma, como demuestra su colaboración en inglés con Bruno Mars, “Still”. Aunque, a diferencia de Tropicoqueta, la experimentación con los géneros queda aquí en segundo plano frente a la expresión personal, KAROL aprovecha las oportunidades para salir de su zona de confort que le brinda su habitual y extraordinariamente talentoso productor, Ovy On the Drums. “Alguien que te amaba” recurre al estilo tejano como hiciera Selena en su día, mientras que las influencias del dancehall de “BbY WOW”, junto a Judeline y rusowsky, aportan un toque tropical a la narrativa del álbum. Aun así, entre tantos sentimientos a flor de piel, quizás no haya nada tan gratificante como verla como pez en el agua en el reggaetón de “Con quién andará?”.