24 canciones, 1 hora 23 minutos

NOTAS DE LOS EDITORES

La obra maestra que Vivaldi firmó en 1725 sigue siendo irresistible para los públicos más diversos. Los cuatro movimientos para cada una de las cuatro estaciones están entre las partituras más interpretadas de todo el repertorio clásico. Con la obra como fuente de inspiración, el compositor británico Max Richter ofrece una reconstrucción brillante y evocadora de los conciertos. Las cuatro estaciones de Richter avanza a través de sonidos atmosféricos inquietantes y fragmentados: el gorjeo de los violines que se vuelven pájaros en la inicial “Spring" (Primavera), las etéreas armonías de cuerda del pesaroso segundo movimiento y las omnipresentes pero sutiles texturas electrónicas. El minimalismo espacioso y onírico de Richter deja entrever a Vivaldi y demuestra un conocimiento profundo de la partitura original, pero su sorprendente modernización (a veces guiada por líneas de bajo cinéticas e insistentes repeticiones rítmicas) revela un espíritu lleno de vibrante invención que suena absolutamente nuevo. El violinista Daniel Hope nos trae una lectura exquisita de la pieza, en la que destaca un solo resplandeciente y pleno de lirismo.

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La obra maestra que Vivaldi firmó en 1725 sigue siendo irresistible para los públicos más diversos. Los cuatro movimientos para cada una de las cuatro estaciones están entre las partituras más interpretadas de todo el repertorio clásico. Con la obra como fuente de inspiración, el compositor británico Max Richter ofrece una reconstrucción brillante y evocadora de los conciertos. Las cuatro estaciones de Richter avanza a través de sonidos atmosféricos inquietantes y fragmentados: el gorjeo de los violines que se vuelven pájaros en la inicial “Spring" (Primavera), las etéreas armonías de cuerda del pesaroso segundo movimiento y las omnipresentes pero sutiles texturas electrónicas. El minimalismo espacioso y onírico de Richter deja entrever a Vivaldi y demuestra un conocimiento profundo de la partitura original, pero su sorprendente modernización (a veces guiada por líneas de bajo cinéticas e insistentes repeticiones rítmicas) revela un espíritu lleno de vibrante invención que suena absolutamente nuevo. El violinista Daniel Hope nos trae una lectura exquisita de la pieza, en la que destaca un solo resplandeciente y pleno de lirismo.

TÍTULO DURACIÓN
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