Genes Rebeldes

Genes Rebeldes

“Dejar de ser joven es muy traumático, es terrible”, le cuenta Andrea Echeverri a Apple Music con relación a las canciones de Genes Rebeldes, el nuevo disco de Aterciopelados. A los 59 años, la cantautora colombiana es una pionera del rock en español. Durante la década de los 90, el grupo que lidera junto al bajista y compositor, Héctor Buitrago, expandió los límites del rock en Latinoamérica con álbumes clásicos como El Dorado (con los éxitos “Boléro Falaz” y “Florecita Rockera”), La Pipa de la Paz y Caribe Atomico. Aterciopelados supo combinar el trip-hop con el folclore sudamericano, ritmos tropicales y un mordaz sentido del humor, todo afianzado por la voz de Echeverri, tan luminosa como revulsiva.
Han pasado los años, pero Genes Rebeldes deja en claro que el grupo no ha perdido la habilidad de componer canciones de una energía arrolladora, que además critica con ironía y sinceridad los sinsabores del siglo XXI. “Aterciopelados tiene mucho de eso”, explica Echeverri. “Si tuvieron bebés, si la vejez está llegando, si piensan que el mundo se va a acabar. Nuestra música es muy ecléctica”, agrega Buitrago. “Nuestras fusiones de estilos son raras, pero esa es la idea. Cada canción es un experimento”.
A continuación, Andrea y Héctor analizan las trece canciones del álbum, una por una.
Genes Rebeldes Héctor: “Es como un bolero cósmico. Hace mucho que no pasábamos por esas sonoridades y quise ver cómo nos saldría un bolero ahora. Además es la canción más lenta del disco y fue un desafío crear un tema que se moviera a una velocidad distinta de las demás canciones”.
Agradecida ft. Gustavo Santaolalla y Camila Moreno Andrea: “Con Gustavo teníamos una deuda pendiente, me lo encontré durante la gira Gracias Totales y se nos ocurrió hacer algo en conjunto. Le mandé el tema por correo y él me regresó todo lo instrumental y algunas voces. Leito (Leo Castiblanco), que hace diez años es el guitarrista de Aterciopelados, fue el que puso toda esa parte vocal en la intro. Las primeras salidas que hice después de estar encerrada durante la pandemia fueron con Gracias Totales. Fue muy fuerte volver a estar con gente y tocar. En esta canción le di las gracias a todo; lo bueno y lo malo, cualquier cosita que le dieran a una”.
Apocalipsis Héctor: “Es una canción vintage. Tiene un aire a canción vieja, como de los años 50 o 60; es algo que se nota en la producción y, sobre todo, en la mezcla. Creo que eso contrasta muy bien con la temática, que es tan contemporánea. Una crítica de toda la corrupción que se ha destapado en las instituciones, los gobiernos y las compañías. Incluso cuando uno cree que todas las personas estamos yendo hacia el mismo lado, también ahí aparece la corrupción. Es el apocalipsis que estamos viviendo, pero también con una mirada de esperanza”.
Mi Nicho Andrea: “Con Aterciopelados estamos en un ejercicio de supervivencia, porque no es masivo y, en mi país, lo masivo es lo que tiene el dinero, lo que suena, lo que está en todas partes. Todos los espacios son de esta música y, si te comparas, obviamente que eres de nicho. Pero aquí somos más chéveres, ¿no? De eso se trata la letra, no me siguen muchas personas, pero si vienes, te encontrarás con un tesoro escondido y, además, te prometo un lugar atendido por su propietaria [risas]”.
  No estamos solos
 Héctor: “El ambiente general se basa en los cantos de algunas ceremonias ancestrales entre las comunidades indígenas. Eso es la base, pero después le agregamos elementos de electrónica y algo de western en las guitarras que me encanta. Los silbidos son de Manolo, el esposo de Andrea”.
Perú Andrea: “Fuimos a Perú y fue un viaje muy lindo. La gente es súper cálida; son personas hermosas. Nos llevaron a ver una exposición de cerámica erótica, después del concierto apareció (la cantante afroperuana) Susana Baca y había un chico que hacía burbujas cuadradas. Una vaina alucinante. Creo que yo escribo cosas sencillas y entendibles, pero no por eso exentas de belleza. Viajé, vi a esa gente y esas cosas, y volví a casa muy feliz”.
Vecinos Héctor: “Tiene esa mezcla exótica de un sonido de cumbia, que puede ser caribeña o selvática, y una apropiación, dado que vivimos en Bogotá, una ciudad que no tiene cumbia. Lo mezclamos con algo nuevo y electrónico. La letra surgió de una conversación que compartimos con Thalia. En un momento ella estaba muy activa en Twitter, hablando del tema de la Web 3.0 y los multiversos. Le dije a Thalia que me encantaría hacer algo en conjunto sobre esas conversaciones. De ahí surgió ‘Vecinos’, pero después no hablamos más con ella y la canción la hizo Aterciopelados”.
Ruana versus bikini Andrea: “Es una canción muy chistosa, que inicialmente se iba a llamar ‘Envidia’. Una está en la lucha y claro que cuesta ver a la gente que tiene un éxito arrollador. La cultura popular se basa en las comparaciones y mediciones, y entonces la envidia se le atraviesa a una. Qué hacer con esa envidia, pues algo chistoso y reflexivo. Una también tiene que burlarse y confesarse. Ahora me parece que todo el mundo es perfecto: hablan políticamente correcto, van a salvar a bebés y animalitos. A mí me da envidia, no voy a decir que soy mejor que las otras, pero tampoco ellas son mejores que yo. Nuestra banda es buena, es por eso que me da más piedra. Merezco más de su atención, lo digo de frente”.
MOR Andrea: “Hay algunos temas que van y vienen en este disco. Creo que el 90% de las artistas tienen un estilo de vida para gustarle a la gente, y estar guapas y todo eso. Eso está bien, pero la hipersexualización, no. Yo nunca me he empelotado, ni cuando era joven y bella, y ahora mucho menos. Me molesta eso, porque las mujeres somos muchas y muy diferentes. Entonces no se vista así; no sea boleta, como decimos acá en Colombia”.
Rompan Todo Héctor: “Está inspirada en la serie (el documental sobre el rock en español) y, tal vez, en el recuerdo de cómo era el rock al comienzo. Era contestatario, político y quería cambiar el mundo. Entonces viene con ese espíritu de libertad, de poder experimentar y hacer algo que tenga efectos y filtros, que hable de lo geopolítico, pero que lo haga con humor. Acabemos con todo lo que no sirve. De eso se trata, de romper todo, incluso la estructura de las canciones”.
Mamíferas Andrea: “Está bueno ser vieja. Está el tema de ser una mujer y tener que subirse al escenario y ser toda esta cosa, y al mismo tiempo no hacer dieta y ser medio grunge como una era desde antes. Hay algunas cantantes que no envejecen; le venden el alma al diablo y ocupan sus días en estar jóvenes. Yo apoyo todo lo contrario: ser una mujer de 59 años que no va al gimnasio”.
Primero estaba el mar Héctor: “Está basada en mito kogui, que es una comunidad indígena de acá. En su mito de creación, las primeras palabras son: ‘primero estaba el mar y todo estaba oscuro; no había sol, ni luna, ni gente’. La canción tiene ese ambiente ritualístico como de un baile ceremonial. Sentir que en un momento solamente existió el mar es un pensamiento muy lindo, de una inmensidad muy grande”.
Eterno Andrea: “Es una canción sobre Gustavo Cerati. Zeta Bosio toca el bajo y Richard Coleman canta y toca guitarra. También canta Hilda Lizarazu. Durante la gira de Gracias Totales conocí a Benito, el hijo de Gustavo, y hablamos de que teníamos que hacer algo en conjunto. Escribí esto y se lo mandé, pero no le gustó nada [risas]. Yo creo que para él es muy incómoda toda esa insistencia, toda esa cosa con su papá. Y en la letra yo canto: ‘sus canciones, espermatozoides’. Pues sí, no le gustó”.