14 canciones, 42 minutos

NOTAS DE LOS EDITORES

Desde que se dio a conocer con el pop alternativo de “Ocean Eyes” en 2016, Billie Eilish dejó en claro que era un nuevo tipo de estrella: una introvertida fascinada por las melodías gélidas, los ritmos oscuros, los videos inquietantes y una crudeza burlona que recuerda a Tyler, The Creator. Nacida en Los Ángeles y educada en casa con su hermano y colaborador Finneas O’Connell, Eilish, con ahora 17 años, nos presenta su esperado álbum debut, una exploración melancólica de los lugares más misteriosos de nuestro mundo interior. Unos siniestros beats de dance se mezclan con diálogos de The Office en “my strange addiction”, y voces susurrantes se elevan sobre los bajos distorsionados de “xanny”. “Hay muchas cosas que hicimos por primera vez”, explica Finneas. “No en el sentido de ‘esta es la primera canción que hemos hecho con este tipo de beat’, sino más bien Billie diciendo cosas como ‘Me siento enamorada por primera vez’. Tienes un millón de oportunidades de grabar un disco del que puedes sentirte orgulloso, pero ¿escribir una canción sobre enamorarte por primera vez? Para eso, sólo tienes una”.

Billie, afligida y fascinada al mismo tiempo por los terrores nocturnos y la parálisis del sueño, tiene una relación complicada con su subconsciente. “Soy el monstruo de debajo de la cama. Soy mi peor enemiga”, le contó a Zane Lowe de Beats 1 durante una entrevista en París. “No es que todo el disco sea un mal sueño, es simplemente surrealista”. Con una mezcla extrañamente atractiva de angustia adolescente y experimentación, Billie Eilish es la estrella perfecta para 2019. Y en eso piensan los hermanos mientras se preparan para la siguiente fase de su plan de conquista mundial. “Es mi bebé”, dice Billie, “y puedes abrazarlo mientras te vomita encima”.

El significado de los sueños:
Billie: “Todas las canciones del álbum son sobre algo que te ocurre cuando estás durmiendo: parálisis del sueño, terrores nocturnos, sueños lúcidos. Son todas cosas que no tienen explicación. Nadie sabe por qué ocurren. Siempre he tenido terrores nocturnos tremendos y parálisis del sueño, y mis sueños son tan lúcidos que puedo controlarlos. Cuando sueño, sé que estoy soñando. A veces lo que sueño ocurre al día siguiente. Es extrañísimo. En el álbum no digo ‘he soñado eso’, es más como una sensación”.

Fuera de su piel:
Billie: “Hay un montón de mentiras intencionadas. Y no me refiero a los raperos que mienten en sus canciones porque piensan que suena bien. Se trata más bien de convertirte a ti misma en un personaje. Escribí la ‘8’ desde el punto de vista de alguien a quien hice daño. Cuando la gente escucha la canción, piensa ‘pobre Billie, está tan dolida’. Pero en realidad me porté como una tonta y la única forma en la que podía asumirlo era ponerme en el lugar de la otra persona”.

Un modelo de nihilismo adolescente:
Billie: “Me encanta conocer a estos jóvenes a los que todo les importa un bledo. Y dicen que les importa un bledo por mí, es una sensación que ni siquiera puedo describir. Pero no es que la gente o el amor o cuidarse a sí mismos les importe un bledo. Significa que no tienes por qué encajar en ningún lugar, porque al final todos vamos a morir. Un día nadie te va a recordar; podría ser dentro de cien años o el año que viene. Nada de lo que hagas, o nada de lo que alguien te haga, va a importar entonces. Así que, ¿por qué vas a intentar ser algo que no eres?”.

Vivir con la tristeza:
Billie: “La depresión ha controlado todo a lo largo de mi vida. Toda la vida he sido una persona melancólica. Estoy hecha así”.

Finneas: “Hay momentos de profunda alegría, y Billie y yo compartimos muchos, pero cuando se nos apaga el motor es como si rodáramos cuesta abajo. Estoy orgulloso de no haber evitado las canciones sobre odiarse a uno mismo, inseguridad y frustración. Porque nos sentimos así, sin duda. Cuando consigues transmitir empatía a la gente, creo que has conseguido algo importante en la música”.

Viviendo el momento:
Billie: “Necesito sentarme, tomar distancia y ver bien todo lo que está pasando. Nuestra presentación en Estocolmo fue una de las experiencias más alucinantes que hemos vivido. Miré al público desde el escenario, todos estaban gritando sin parar, y les dije: ‘Antes me sentaba en el salón y lloraba porque quería llegar a hacer esto’. Nunca pensé, ni en un millón de años, que se haría realidad. Todas las presentaciones han sido muy emocionales”.

Finneas: “Cada presentación es como si fuera la última. Nos sentimos como en una gira de despedida. Y de alguna forma lo es, porque el nacimiento del álbum es también el final de un capítulo”.

NOTAS DE LOS EDITORES

Desde que se dio a conocer con el pop alternativo de “Ocean Eyes” en 2016, Billie Eilish dejó en claro que era un nuevo tipo de estrella: una introvertida fascinada por las melodías gélidas, los ritmos oscuros, los videos inquietantes y una crudeza burlona que recuerda a Tyler, The Creator. Nacida en Los Ángeles y educada en casa con su hermano y colaborador Finneas O’Connell, Eilish, con ahora 17 años, nos presenta su esperado álbum debut, una exploración melancólica de los lugares más misteriosos de nuestro mundo interior. Unos siniestros beats de dance se mezclan con diálogos de The Office en “my strange addiction”, y voces susurrantes se elevan sobre los bajos distorsionados de “xanny”. “Hay muchas cosas que hicimos por primera vez”, explica Finneas. “No en el sentido de ‘esta es la primera canción que hemos hecho con este tipo de beat’, sino más bien Billie diciendo cosas como ‘Me siento enamorada por primera vez’. Tienes un millón de oportunidades de grabar un disco del que puedes sentirte orgulloso, pero ¿escribir una canción sobre enamorarte por primera vez? Para eso, sólo tienes una”.

Billie, afligida y fascinada al mismo tiempo por los terrores nocturnos y la parálisis del sueño, tiene una relación complicada con su subconsciente. “Soy el monstruo de debajo de la cama. Soy mi peor enemiga”, le contó a Zane Lowe de Beats 1 durante una entrevista en París. “No es que todo el disco sea un mal sueño, es simplemente surrealista”. Con una mezcla extrañamente atractiva de angustia adolescente y experimentación, Billie Eilish es la estrella perfecta para 2019. Y en eso piensan los hermanos mientras se preparan para la siguiente fase de su plan de conquista mundial. “Es mi bebé”, dice Billie, “y puedes abrazarlo mientras te vomita encima”.

El significado de los sueños:
Billie: “Todas las canciones del álbum son sobre algo que te ocurre cuando estás durmiendo: parálisis del sueño, terrores nocturnos, sueños lúcidos. Son todas cosas que no tienen explicación. Nadie sabe por qué ocurren. Siempre he tenido terrores nocturnos tremendos y parálisis del sueño, y mis sueños son tan lúcidos que puedo controlarlos. Cuando sueño, sé que estoy soñando. A veces lo que sueño ocurre al día siguiente. Es extrañísimo. En el álbum no digo ‘he soñado eso’, es más como una sensación”.

Fuera de su piel:
Billie: “Hay un montón de mentiras intencionadas. Y no me refiero a los raperos que mienten en sus canciones porque piensan que suena bien. Se trata más bien de convertirte a ti misma en un personaje. Escribí la ‘8’ desde el punto de vista de alguien a quien hice daño. Cuando la gente escucha la canción, piensa ‘pobre Billie, está tan dolida’. Pero en realidad me porté como una tonta y la única forma en la que podía asumirlo era ponerme en el lugar de la otra persona”.

Un modelo de nihilismo adolescente:
Billie: “Me encanta conocer a estos jóvenes a los que todo les importa un bledo. Y dicen que les importa un bledo por mí, es una sensación que ni siquiera puedo describir. Pero no es que la gente o el amor o cuidarse a sí mismos les importe un bledo. Significa que no tienes por qué encajar en ningún lugar, porque al final todos vamos a morir. Un día nadie te va a recordar; podría ser dentro de cien años o el año que viene. Nada de lo que hagas, o nada de lo que alguien te haga, va a importar entonces. Así que, ¿por qué vas a intentar ser algo que no eres?”.

Vivir con la tristeza:
Billie: “La depresión ha controlado todo a lo largo de mi vida. Toda la vida he sido una persona melancólica. Estoy hecha así”.

Finneas: “Hay momentos de profunda alegría, y Billie y yo compartimos muchos, pero cuando se nos apaga el motor es como si rodáramos cuesta abajo. Estoy orgulloso de no haber evitado las canciones sobre odiarse a uno mismo, inseguridad y frustración. Porque nos sentimos así, sin duda. Cuando consigues transmitir empatía a la gente, creo que has conseguido algo importante en la música”.

Viviendo el momento:
Billie: “Necesito sentarme, tomar distancia y ver bien todo lo que está pasando. Nuestra presentación en Estocolmo fue una de las experiencias más alucinantes que hemos vivido. Miré al público desde el escenario, todos estaban gritando sin parar, y les dije: ‘Antes me sentaba en el salón y lloraba porque quería llegar a hacer esto’. Nunca pensé, ni en un millón de años, que se haría realidad. Todas las presentaciones han sido muy emocionales”.

Finneas: “Cada presentación es como si fuera la última. Nos sentimos como en una gira de despedida. Y de alguna forma lo es, porque el nacimiento del álbum es también el final de un capítulo”.

TÍTULO DURACIÓN

Más de Billie Eilish