

En una época en la que los fanáticos del metal se mandaban cassettes por correo para descubrir nuevas bandas, las grabaciones de grupos latinoamericanos dejaban alucinados a los heavies más radicales y se convertían en una parte esencial de la evolución del género hacia territorios extremos como el black metal o el thrash. El legado de esos grupos clásicos y la potencia de las bandas que lo han heredado alimentan esta playlist elaborada para dejar claro, a base de guitarrazos, distorsión, punteos y berridos, que el metal latino no solo existe sino que destruye oídos con tanta fuerza como sus parientes anglosajones.