Louis Philippson: Música clásica sin barreras

Louis Philippson: Música clásica sin barreras

Louis Philippson lo tiene claro, tal como cuenta a Apple Music Classical: quiere encontrar nuevas formas de acercar la música clásica a más gente. “Es mucho más fascinante de lo que la mayoría imagina”, asegura el pianista y compositor. Su proyecto “Música clásica sin barreras” combina la fuerza de intérpretes legendarios con bandas sonoras de cine y videojuegos, obras clásicas tanto en sus versiones originales como en arreglos, así como algunas piezas propias. El resultado es un escaparate brillante de toda la diversidad y vitalidad que sigue teniendo este género. En total, la selección reúne 67 piezas que recorren tres siglos de historia, desde la edad de oro del Barroco hasta nuestros días. Entre ellas, abundan las obras de J. S. Bach, presentadas aquí en vibrantes interpretaciones a cargo de los violinistas Eldbjørg Hemsing y Niklas Liepe. También destacan los arreglos íntimos que el propio Philippson ha preparado del célebre “Preludio” de la Suite para violonchelo n.º 1. “Es una música que, a lo largo del tiempo, ha hablado por sí misma, sin pedir explicación alguna; solo pide ser escuchada”, comenta Philippson. “Su belleza atemporal te llega directamente al alma”. Philippson también aporta su visión más imaginativa al universo de Beethoven. “Elise’s Dream es mi manera de asomarme tras el telón de Für Elise”, explica. “No busco abordar la pieza desde la mirada de Beethoven, sino desde la de Elise, cuya existencia histórica real no puede atribuirse a ninguna persona concreta”. Por otro lado, Beethoven Virus ofrece una espectacular interpretación de Philippson de una versión del último movimiento de la Sonata “Patética”, compuesta originalmente por inteligencia artificial. “En redes sociales generó revuelo por ser considerada ‘imposible de tocar’”, recuerda Philippson. “Pero junto con la Orquesta Sinfónica MDR, bajo la batuta de Ben Palmer, quise demostrar que los seres humanos son, y seguirán siendo, capaces de superar a la IA, sobre todo cuando hablamos de arte”. Junto a la música para piano de Schumann, Liszt y Chopin, Philippson incluye algunas composiciones propias, entre ellas Paulette, su primera obra. “La composición nunca formó parte de mis estudios de manera directa”, comenta. “En la mayoría de los ámbitos clásicos, componer se entiende como algo distinto a centrarse en un instrumento, así que nunca me atreví a probar y dejarme guiar por la intuición”. Sin embargo, Exposition, su álbum debut, supuso el impulso decisivo para explorar esta faceta creativa. “Decidí componer esta pieza”, explica, “cuya melodía nació de experiencias personales profundas, de emociones e intuición”.