

Hay pocas voces más reconocibles en toda la música italiana que la de Domenico Modugno cantando “Nel Blu Dipinto Di Blu (Volare)”, un éxito que han grabado artistas tan dispares como Dean Martin o David Bowie. Durante una larga carrera, Modugno alternó la música, el cine y las muchas canciones que escribió para otros artistas. Lo que lo distingue del resto de protagonistas de la edad de oro del pop italiano no es tanto su estilo, que podía ir de la canción napolitana al pop orquestal, sino un torrencial sentido melódico y su capacidad única para condensar emociones complejas en versos de mágica transparencia.