12 canciones, 42 minutos

NOTAS EDITORIALES

Para tratarse de un disco tan delicado y sutil, xx, el debut del grupo londinense The xx, tuvo un impacto profundo e indeleble. El sonido de la banda desbarata los géneros, mezclando suave y eficientemente el embrujo de su indie pop con el dubstep y el R&B. Algo que, en 2009, sonaba completamente nuevo. Al poco tiempo, sin embargo, el denso minimalismo del álbum comenzó a encontrar su eco en el pop, el hip-hop y el R&B. Rihanna sampleó “Intro” en “Drunk on Love”, en 2011, el mismo año en que Drake volvió a presentar “I'll Take Care of U”, de Gil Scott-Heron, como “Take Care”, producida por Jamie xx y 40.

El intimismo y la sobriedad de xx, muy imitado, fueron producto tanto de las circunstancias como del cálculo. Los miembros del grupo, Jamie xx, Romy Madley Croft, Oliver Sim y Baria Qureshi (ahora fuera de la banda), solo querían escribir música que pudieran interpretar sobre el escenario. “La gente nos preguntaba por qué la música que hacíamos era tan simple y austera”, afirma Madley Croft, en conversación con Matt Wilkinson, de Apple Music. “Creían que buscábamos una estética minimalista, de manera consciente. Pero lo que queríamos era algo que pudiéramos tocar en directo, porque aún estábamos aprendiendo a tocar nuestros instrumentos”.
“Me sentía como un farsante”, añade Sim. “Porque la gente decía, ‘Vaya, debes haberte reprimido mucho para que en tu música haya tanto espacio’. Y nosotros pensando, ‘¿Hay espacio en nuestra música?’”.

Sin ese espacio y silencio, la vulnerabilidad y cercanía de los dúos de Madley Croft y Sim podrían perderse. Escuchar xx es como asistir, a escondidas, a una conversación entre ambos a altas horas de la madrugada. Y eso es muy interesante, teniendo en cuenta cómo compusieron alguna de sus primeras canciones. “Muchos de los temas fueron escritos a través de iChat, porque no queríamos estar en la misma habitación que los demás”, dice Sim. “Es como, compártelo, ponlo en el iChat, lo más lejos posible del contacto visual. Romy y yo no tenemos voces potentes. No tenía sentido crear un sonido grande que no pudiésemos sostener”.

Pero por muy personales que fuesen esas canciones, lograron conectar con mucha gente. En 2010, xx alcanzó el platino en el Reino Unido y el grupo ganó el Mercury Prize. “Nuestros fans muy pocas veces nos preguntan de qué trata una canción, más bien nos cuentan por qué tal o cual canción es importante para ellos, por una u otra razón”, dice Sim. “Se trata de una norma que nos pusimos desde el principio, hacerlas lo más universales posibles. Sin tiempo ni lugar, sin un él o un ella”.

NOTAS EDITORIALES

Para tratarse de un disco tan delicado y sutil, xx, el debut del grupo londinense The xx, tuvo un impacto profundo e indeleble. El sonido de la banda desbarata los géneros, mezclando suave y eficientemente el embrujo de su indie pop con el dubstep y el R&B. Algo que, en 2009, sonaba completamente nuevo. Al poco tiempo, sin embargo, el denso minimalismo del álbum comenzó a encontrar su eco en el pop, el hip-hop y el R&B. Rihanna sampleó “Intro” en “Drunk on Love”, en 2011, el mismo año en que Drake volvió a presentar “I'll Take Care of U”, de Gil Scott-Heron, como “Take Care”, producida por Jamie xx y 40.

El intimismo y la sobriedad de xx, muy imitado, fueron producto tanto de las circunstancias como del cálculo. Los miembros del grupo, Jamie xx, Romy Madley Croft, Oliver Sim y Baria Qureshi (ahora fuera de la banda), solo querían escribir música que pudieran interpretar sobre el escenario. “La gente nos preguntaba por qué la música que hacíamos era tan simple y austera”, afirma Madley Croft, en conversación con Matt Wilkinson, de Apple Music. “Creían que buscábamos una estética minimalista, de manera consciente. Pero lo que queríamos era algo que pudiéramos tocar en directo, porque aún estábamos aprendiendo a tocar nuestros instrumentos”.
“Me sentía como un farsante”, añade Sim. “Porque la gente decía, ‘Vaya, debes haberte reprimido mucho para que en tu música haya tanto espacio’. Y nosotros pensando, ‘¿Hay espacio en nuestra música?’”.

Sin ese espacio y silencio, la vulnerabilidad y cercanía de los dúos de Madley Croft y Sim podrían perderse. Escuchar xx es como asistir, a escondidas, a una conversación entre ambos a altas horas de la madrugada. Y eso es muy interesante, teniendo en cuenta cómo compusieron alguna de sus primeras canciones. “Muchos de los temas fueron escritos a través de iChat, porque no queríamos estar en la misma habitación que los demás”, dice Sim. “Es como, compártelo, ponlo en el iChat, lo más lejos posible del contacto visual. Romy y yo no tenemos voces potentes. No tenía sentido crear un sonido grande que no pudiésemos sostener”.

Pero por muy personales que fuesen esas canciones, lograron conectar con mucha gente. En 2010, xx alcanzó el platino en el Reino Unido y el grupo ganó el Mercury Prize. “Nuestros fans muy pocas veces nos preguntan de qué trata una canción, más bien nos cuentan por qué tal o cual canción es importante para ellos, por una u otra razón”, dice Sim. “Se trata de una norma que nos pusimos desde el principio, hacerlas lo más universales posibles. Sin tiempo ni lugar, sin un él o un ella”.

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