

“No quiero despedirme, lo que quiero es volver”, canta Myke Towers en la canción inicial de ISLAND BOYZ. Y, aunque el track habla de una mujer, esa frase también aplica para su regreso musical pues, luego del carácter callejero de LYKE MIIKE (2024), en su octavo álbum, el puertorriqueño muestra una amalgama tropical atravesada por afrobeats apacibles, (como en “EXPECTATIVAS”, “SOLEAO” con Quevedo y “RICA BEBE” con De La Ghetto) mientras guarda un espacio para el reggae (en “ME HACES FALTA”). La atmósfera de ISLAND BOYZ no podría ser otra: es tan playera que puedes sentir cómo se pega la sal a tu piel. Sin embargo, Myke se adapta a esta corriente placentera sin descuidar otros frentes: “SUNBLOCK”, “DE GYM” y “FREAKY”, con la brasileña LUDMILLA, demuestran que el rapero no se olvida de la contundencia del reggaetón, mientras que “TENGO CELOS” y “MAR ABIERTO” suben el tempo para que la vibra se torne electrónica. En esta isla, anochece y vuelve a amanecer mientras se sigue festejando. Con este nuevo disco, Myke Towers se consolida como el maestro de ceremonias que mantiene viva la fiesta.