

Green Day estaban llamados a reemplazar la fiebre de Nirvana con el costumbrismo emocionante y pasional de su punk rock californiano. Dookie fue el discazo que les dio todos los argumentos para ocupar ese millonario trono. Firmaron con una multinacional, Billie Joe Armstrong alcanzó la cima de su talento compositivo, el sonido del trío se fortalecía con una lujosa producción y el planeta enloquecía con “Basket Case”.